Kendo – Una batalla de 120 segundos con mente y corazón

Un gran documental, una invaluable enseñanza. Para los que estudiamos esta disciplinas y vamos cayendo por el camino, es reconfortante ver cómo también los grandes tienen sus caídas. Ambos sensei son admirables, sobre todo por esa humildad en reconocer sus propios fallos y por esa constancia en intentar corregirlos.

No es fácil llegar a ese estado de entrega absoluta, de esa fusión con la práctica, de esa identificación con el kendo en sí. Por ello, ambos son ejemplos a seguir.