Confía en qué sabrás darle vida a la experiencia del fracaso

por Haruchika Noguchi

Ha llovido y el verde de las hojas aún verdea más.

El fracaso deja de ser fracaso cuando se sabe darle vida. ¿Qué es sino una vivencia nueva? No intentes evitar el fracaso. Cada uno de ellos, tómalo como punto de partida y avanza. Lo malo no es el fracaso. Sino el encogimiento del corazón que lo sigue.

Desesperación es muerte.

Esperanza, vida.

Ante todo, confía en qué sabrás darle vida a la experiencia del fracaso.

Esta fuerza nace en ti. En cuanto crees alcanzado el éxito, éste se convierte en fracaso. Ni en el éxito ni tampoco en el fracaso se cumple el objetivo de la acción. Es en el proceso mismo en dónde se realizan el vivir y su sentido, y vivir es atravesar dicho proceso con todo vigor. El objetivo no es un punto adonde llegar, sino un desarrollo en marcha.

No actúes con la esperanza de resultados. Estos se lograrán solos. Nunca podrás determinar, sin embargo, si son o no los auténticos frutos de tu actividad.

Si duele, duele.

Si sufres, sufres.

Es así y no hay más que esto.

Así habla el hombre que contempla la actividad de la Naturaleza gracias a la cual existe y respira; para el que sólo cuenta con sus propias fuerzas, son palabras vacías.

Cuanto más profunda la respiración, mejor.

Quien vive de acuerdo con su propia naturaleza respira con el Universo.

No encasilles las ideas que rondan en tu subconsciente, ponlas en orden con el Universo. Este es el camino de la respiración natural.

Cualquier concepto fijo, sea bueno, sea malo, es un cadáver.

Si los conceptos subconscientes reinan sobre tus valoraciones y dominan tu consciente, y si además la voluntad, el deseo profundo, entra en conflicto con ellos, a la fuerza te verás paralizado.

Lo oculto se esfuma con sólo traerlo al espejo del consciente.

El interior del corazón también necesita orearse al sol alguna vez.

Ábrelo y recibe luz.

* Haruchika Noguchi (1911-1976), creador del Seitai.

El Seitai constituye una educación corporal que se fija en la capacidad del organismo de autorregularse y fomenta una implicación activa en el mantenimiento y el cuidado de la salud.