Budo Secreto

¿Creéis que os estoy simplemente enseñando como retorcerle el brazo a alguien y derribarlo? Esto es un juego de niños. ¡El Aikido se ocupa de las cuestiones más importantes de la Vida!
El Aikido no es sólo una cuestión de técnicas físicas; es el arte de vivir bien, en armonía con los otros y en paz con el mundo. Morihei Ueshiba
Para reforzar y comprender este pensamiento publicamos el siguiente texto extraído del libro: “Budo Secreto”, escrito por M. Croquet y C. Rios.
 
“La idea que suele tenerse de las Artes Marciales se aparta sensiblemente de la esencia verdadera que guía su práctica. Las Artes Marciales (Budo) son verdaderos yogas dinámicos y van desde la práctica físico-mental hasta los portales de la misma iniciación a los misterios…
…El Budo Japonés es el gurdián de una sublime senda de reintegración, que busca la comunión o inmersión del Ser en el océano de lo cierto y lo trascendente, más allá de toda concepción sectaria o doctrinal, y que asegura al practicante sincero la total realización como Ser. Esta vía de reintegración se sintetiza en la palabra Do (sendero o camino).
Muchas son las formas por las cuales en los últimos tiempos el hombre medio ha recibido información sobre las artes marciales, pero es preciso decir que dicha información ha sido en muchos casos pobre o incluso equívoca. Estos informadores, bien por ignorancia o por motivaciones comerciales, han presentado a las Artes Marciales como un sendero de violencia. Esta es una concepción totalmente equivocada de unas artes que revisten en su profundidad la dimensión de una filosofía mística, más allá de la eficacia física.”

Bugei y Budo:

    “La búsqueda de la efectividad combativa tuvo su razón de ser en una lejana antigüedad, cuando la supervivencia era la palabra clave; pero los cambios en el pensamiento humano, y sobre todo la intervención decisiva de ciertos seres altamente avanzados en el Sendero de la Sabiduría, cambió el sentido etimológico de Bugei (arte de la guerra) en Budo (cesación de la guerra). Así las artes marciales pasaron a ser una vía de lucha, pero esta vez contra las propias limitaciones y las tendencias inferiores del ego.”