La Amistad Se Mide en la Adversidad

Extraído de “Hagakure”

Los 7 Samurais

Los 7 Samurais

Se ha dicho: “Si queréis sondear el corazón de un amigo, caed enfermo.” Una persona a la que consideráis amiga cuando todo te va bien, y que os da la espalda como un extraño en caso de enfermedad o de infortunio, no es más que un cobarde. Es mucho más correcto cundo un amigo debe enfrentarse con el infortunio, estar cerca de él, visitarlo y socorrerlo. Un Samurai no debe jamás, mientras viva, permitirse distanciarse de aquellos de los que es deudor espiritualmente. He aquí por lo tanto un medio para medir los verdaderos sentimientos de un hombre. La mayor parte del tiempo nosotros nos dirigimos a los demás para pedirles ayuda y luego los olvidamos en cuanto la crisis ha pasado.

Alguien hizo un día el comentario siguiente: “Se piensa generalmente que nada s más difícil que ser ronin; que cuando este destino golpea a un hombre, se pierde confianza en él y se le abandona. En verdad, ser ronin es algo muy diferente de lo que yo me había imaginado y es un estado menos desagradable de lo que parece. Me gustaría, en verdad, volver a ser un ronin cierto.” Coincido con esta opinión. La misma actitud puede prevalecer en lo que concierne a la muerte. Si un Samurai se acostumbra, día a día, a la idea de la muerte, será capaz de morir con toda tranquilidad cuando llegue el momento. Como todos los desastres son difícilmente tan terribles como uno se los había imaginado, es totalmente ridículo lamentarse por adelantado y sin cesar. Más vale prepararse desde el principio a la idea de que el destino final del Samurai dedicado al servicio de un Señor es hacerse sepukku o terminar ronin.