El comienzo del camino – El Shodan

Hakama
Hakama

Desde un punto de vista técnico, generalmente las distintas escuelas tienen distintos criterios al momento de graduar un cinturón negro, esto es, cada una tendrá una cantidad mínima de técnicas que exigirá al graduado y un número determinado de variantes de esas técnicas.

Básicamente, de un primer dan en un arte marcial tradicional se espera que demuestre un conocimiento y una practicidad equivalente a lo que se dice son los principios fundamentales del sistema. A partir de ahí, “comienza” el largo camino de aprendizaje y se aprenden formas más complejas de expresar esos principios fundamentales. También se evidencia una incorporación casi absoluta de esos movimientos al cuerpo del alumno, el cual se vuelve cada vez más espontáneo en sus reacciones.

Más allá de eso, hay ciertas expectativas informales en cuanto al desarrollo interno del graduado. El shodan pasa a ser algo así como el “hermano mayor” de los mudansha y por tal motivo, se espera que de un buen ejemplo acerca del respeto a la tradición del Aikido, la etiqueta en el Dojo, etc. De igual manera, el shodan debe continuar trabajando para mejorar y expandir sus propias habilidades y conocimientos.

Ahora, en cuanto al incentivo de los practicantes, el grado shodan es muy importante. Sea la actividad que sea a la que nos dedicamos en nuestra vida laboral, todos necesitamos evaluar nuestro progreso. Para eso nos vamos poniendo metas y nos preparamos para lograrlas.

Desde este punto de vista, creo que a veces el shodan puede ser más importante que otras graduaciones ya que representa el primer símbolo visible (el uso del cinturón negro y la hakama en algunos dojdos ) que se logra luego de tanta dedicación y esfuerzo.

Un cuidado que hay que tener, sobre todo para el alumno, es que hay que tener bien claro que el cinturón negro es un símbolo de los logros obtenidos y no que el cinturón negro confiere logros. Es decir, yo no voy a ser más importante ni voy a saber más si voy a un negocio, me compro un cinturón negro y lo uso. Tampoco el otro extremo de decir “Voy a entrenar todos los días para tener mi cinturón negro cuanto antes”. Esta frase coloca al cinturón negro por encima del crecimiento personal…El shodan es el resultado de un proceso madurativo en lo técnico, filosófico y humano. Significa mucha responsabilidad, significa que muchos otros alumnos están viendo nuestros pasos para seguirlos, y por lo tanto, es de suma importancia llegar a esta meta cuando realmente estemos preparados.

Así como la famosa frase “Cuando el alumno esté listo, aparecerá su maestro”, un Sensei que tuve por el año 1994 (Sensei Melo) decía “Cuando estés listo, vas a tener tu shodan, crecé, aprendé e incorporá esta filosofía y el Sensei te va a llamar para decirte que estás preparado, mientras tanto olvidate del cinturón negro…el cinturón es siempre blanco, y hay que hacerlo negro de tanto usarlo”. Esas palabras me quedaron grabadas y marcaron mucho mi camino. Además de significar que hay que practicar mucho para llegar a cinturón negro, también encierran un concepto de humildad, es decir…”el cinturón es siempre blanco, nunca hay que perder el entusiasmo por aprender”.

En resumen, el deseo de aprender debe ser la fuerza principal que nos motive a entrenar y no el deseo de recibir el cinturón negro. Esto nos lleva a pensar que el momento en que recibimos nuestro shodan, es un momento de gran orgullo porque sabemos con certeza que nuestro Sensei nos estuvo observando y consideró que tenemos lo necesario para hacernos cargo de esta nueva responsabilidad.

El shodan no es solamente un examen, es un camino de años que se corona con un examen…a partir de que somos 1er kyu, el Sensei nos empieza a seguir, a guiar con más dedicación, a advertir de buena manera que se acerca el comienzo de la responsabilidad verdadera, y todo eso se simboliza con un examen, el cual marca el comienzo del camino. Esto es algo así como los chicos cuando ingresan a la escuela primaria y durante los primeros años aprenden a leer y escribir, el logro alcanzado es importantísimo y requiere mucho esfuerzo y dedicación, pero sin embargo no deja de ser solamente el primer paso para todo lo que harán por el resto de sus vidas.

Visto en El Sendero del Samurai