Saludo al Sol – Surya Namaskar

El saludo al sol, o Surya Namaskar como se llama en sánscrito – la lengua sagrada hindú – es una serie de 12 posturas dinámicas y fluidas que se ejecuta – en la india – mirando en dirección al astro rey.

Los beneficios de esta serie de yoga son muchísimos, y actúa directamente sobre los centros vitales del cuerpo, los pulmones, corazón, estomago, hígado, riñones, intestinos, sistema nervioso, médula espinal.

La practica frecuente de Surya Namaskar nos garantiza una buena salud, juventud, longevidad, músculos mas fuertes, mayor flexibilidad, circulación sanguínea mas fluida, y una sensación de bienestar general.

Ademas de todo esto es un excelente calentamiento para cualquier actividad deportiva, personalmente lo practico antes de entrar al agua y me da excelentes resultados, notando inmediatamente un aumento de la circulación sanguínea, músculos preparados para la acción y mayor flexibilidad.

Para ver ejercicios específicos de calentamiento para Surf hace click aca

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1) Coloque una colchoneta o una toalla en el suelo y póngase de pie frente a ella, tocando sus bordes con los dedos de los pies. La columna vertebral y la cabeza deben estar en línea recta, los pies juntos, las palmas de las manos unidas firmemente a la altura del pecho.

2) Haga una inhalación profunda mientras va elevando los brazos por encima de la cabeza e inclinando el cuerpo hacia atrás. La cabeza debe permanecer entre los brazos si tiene problemas de cervicales.

3) Exhalando, inclínese hacía adelante y coloque las palmas de las manos a ambos lados de los pies, aflojando la cabeza hasta acercarla lo más posible a las rodillas. Si no toca el piso con las palmas de las manos flexione las piernas hasta lograrlo. No debe violentar la postura, sino llegar a sentirse a gusto y relajado en ella

4) Inhalando, extienda la pierna derecha hacia atrás, apoyando la rodilla en el piso, con la vista dirigida hacia delante.

5) Exhalando, lleve hacia atrás la pierna izquierda y apoye también la rodilla.

6) Ahora inhalando, despegue las rodillas del piso y enderece todo el cuerpo como una tabla; los únicos puntos de contacto con el piso son las palmas de las manos y las puntas de los pies.

7) Exhalando, apoye en el piso rodillas, pecho y mentón, mientras los glúteos se mantienen lo más alto posible.

8 ) Inhalando, apoye la pelvis en el piso, estire los brazos, arqueando la columna hacia atrás al igual que los hombros y la cabeza (siempre que no tenga problemas de lumbares y cervicales).

9) Exhalando, eleve los glúteos; entonces se estiran las rodillas adoptando la forma de un V invertida (carpa). Todo el peso del cuerpo debe gravitar exclusivamente sobre las manos y los pies. Tanto las palmas de las manos como las plantas de los pies deben estar totalmente apoyados en el piso, de ser posible.

10) Inhalando, adelante el pie derecho hasta que quede entre las manos, con la mirada dirigida hacia el frente. La rodilla izquierda puede apoyarse primero en el piso para hacer más fácil el movimiento hacia delante del pie derecho.

11) Exhalando, desplazamos hacia delante la pierna izquierda, hasta llegar a posarla a igual altura de las manos y del pie derecho. Las piernas se estiran totalmente, sin importar que las palmas de las manos lleguen o no al piso, y la cabeza permanece floja como si colgara del cuello; el tronco está totalmente relajado.

12) Inhalando, se van elevando los brazos, la cabeza sube entre los brazos extendidos hasta arquear el tronco hacia atrás.

Finalmente, exhalando vuelva a la posición original, uniendo las palmas de las manos a la altura del pecho. Repetir la serie comenzando por la pierna izquierda.
Comience su práctica con una sola serie y vaya incrementando la cantidad de acuerdo con la evolución que vaya adquiriendo su cuerpo.

Los hindúes lo practican 12 veces a cada punto cardinal al amanecer, en el siguiente video pueden ver la serie completa ejecutada por el maestro de Ashtanga Yoga Russel Case.