Sobre el Misogi

Misogi significa purificación de la mente, el cuerpo y el espíritu, a través de la respiración o kokyu, los sonidos que vibran desde el Hara o abdomen y que se conoce como Kotodama, el agua (Mizu) y el fuego (Ho). Esto se entiende en el sentido de restablecer la armonía absoluta con los elementos de la Naturaleza, más allá de un plano intelectual y físico, perfeccionando el carácter y generando amor y respeto por la naturaleza y por las Leyes Naturales.

La aceptación y la adaptación al medio natural es la sencillez que supone la práctica de Misogi. La permanencia en armonía con estas leyes naturales permiten encontrar una fuerza interior que se presupone como perdida en el tiempo, desde que el hombre se ha civilizado.
Misogi ya comienza con el acto de sudar, de lavarse corporalmente, de mantener una higiene adecuada, de comer, de mantener un modo de hablar correcto, de respirar naturalmente, etc. Aunque se trata de acciones normales en la vida cotidiana, la diferencia está señalada mediante el estado de alerta y el enfoque de auto-perfeccionamiento que ello conlleva. El acto tan simple de bañarse puede tener un enfoque de simple limpieza corporal, sin embargo, misogi implica mucho más que esto, es esencialmente una limpieza interna del subconsciente.