Notas introductorias sobre el KI

Notas introductorias sobre el KI
Recapitulación de trabajo publicado por José Santos Nalda
Para entender este concepto de origen chino-japonés es preciso conocer la idea que estos pueblos tienen del Universo y del hombre, cuyos lazos de intercomunicación e interacción constituyen una sutil energía a la que dan el nombre de ki (energía vital de las interacciones).Ki en japonés significa: corazón, éter, aliento, soplo, vapor, temperamento, etc., pero en general se refiere al fluido vital o energía que emana de la fuente universal para dar vida a todo lo existente.EL ideograma con el que se identifica este concepto se compone de dos signos:La parte superior representa el vapor, el éter, como sinónimo de la energía o espíritu que vivifica la creación entera.La parte inferior representa un grano de arroz separado de su espiga, como sinónimo de alimento.El significado simbólico que se atribuye a este ideograma se refiere a la “energía inicial manifestada”, ya sea de origen espiritual o material.Los japoneses tienen una idea intuitiva del ki tan arraigada, que les hace familiar su comprensión y se encuentra presente en casi todos los instantes de su vida, como lo refleja el uso que de este concepto hacen en su lenguaje diario:

Ki ga chisai: Te preocupas demasiado por nada.Ki ga shinai: No tengo ganasKi ga suru: Se necesita ki para … (tengo el presentimiento).Waru ki wanai: No tiene mal ki (malas intenciones).Ki ni naru: No puedo quitarme la idea de la cabeza.Ki o komeru: Concentrar el ki o la atención.Ki ga nukeru: Perder el ki.Tenki: EL ki del cielo (el tiempo).Kuuki: EL ki del vacío (el aire).Hinoki: EL ki del fuego (el calor).Tsuchi no ki: EL ki de la tierra (el sol).Tanki: La impaciencia.Byoki: La enfermedad.Kichigay: La locura (el ki está incompleto).Ki ga susumanu: Perder el entusiasmo.Ki wo tsukeru: Estar atento.Tenri shizen no ki: Las leyes de la naturaleza.

EL ki es una energía dinámica, constante y universal, se encuentra en todas partes en continuo flujo, animando todo lo existente y manifestándose de infinitas maneras.EL maestro Fuji Nokajima decía que todos los hombres, incluso el más débil posee un ki, es decir, una fuerza interna muy grande que le es dada con la vida. Este ki es constante, tiene siempre el mismo valor, no disminuye ni aumenta y es el lazo de intercambio y comunicación con el entorno y con el universo. Pero la persona puede no estar en las condiciones óptimas para recibirlo plenamente.Los hombres de todas las épocas, desde la más remota antigüedad, han intentado conocer y definir esta energía vivificadora, y así:
– Los egipcios la conocían como “el flujo de vida”.- Para los hindúes es el prana, que se halla en todas partes y todo lo penetra.- Hipócrates ya intuía la existencia de una fuerza vital, a la que dio el nombre de “natura conservatrix y medíatrix”.- Los árabes la citan con el nombre de Ruh, y los hebreos le dan el nombre de Ruah.- Para los romanos era el Aura.
Según la física moderna, todo cuanto existe en el universo, incluido el hombre, está constituido de una misma sustancia o energía, que se manifiesta de múltiples maneras e innumerables grados de concentración. EL mismo Einstein demostró la identidad sustancia entre materia y energía, así como la posibilidad de transformar la una en la otra.Cuando los órganos de captación y asimilación del hombre están bien dispuestos para ello, la cantidad de esta energía que recibe es inagotable, mediante un flujo constante e ininterrumpido, de tal modo que percibir correctamente el ki, se traduce en una sensación permanente de energía, resistencia, decisión, etcétera.Su recepción normal depende en gran manera de la actitud y e! estado de ánimo. Los seres vivos absorben el ki del Cosmos mediante la :respiración, y el ki de la Tierra mediante los alimentos. El potencial electromagnético contenido en el aire atmosférico y en los alimentos son las principales fuentes de energía del hombre.También el pensamiento y la conciencia están animados por el ki, hasta el punto de hacerles capaces de desarrollar un campo vibratorio de energía que afectará al estado físico del cuerpo (interdependencia cuerpo-mente).Buscar una energía mágica y todopoderosa de naturaleza, esotérica o mística, cuya posesión dependa de un cierto grado de desarrollo de la personalidad en ámbitos extraños, es un error, porque la potencia del ki no es más que la manifestación dinámica del poder del aliento que fluye a través de la respiración en un intercambio continuo e ininterrumpido con la fuente original de donde procede y a donde vuelve, y por tanto ni se puede retener ni almacenar. El maestro Ueshiba al hablar del ki se refería con frecuencia a la concentración, la confianza, la vitalidad y la influencia benéfica de Dios.Para captar y sintonizar con esta energía no se requieren condiciones extrañas ni costosas; basta con la observación de unos pocos requisitos:
1. Tomar conciencia del centro de gravedad concentrándose en el hara.2. Respirar lenta y profundamente visualizando el fluir de esta energía por todo el cuerpo.3. Mantener una postura corporal correcta (verticalidad).
Esta energía no desaparece, ni se disipa, ni puede almacenarse, simplemente se transforma, se transmite (fluye) y puede canalizarse mediante la visualización mental.Si al actuar sobre el oponente se mantienen los dedos índice y mayor extendidos sin rigidez, como para indicar la trayectoria de desequilibrio y caída, el ki fluye con normalidad a través del brazo, la mano y los dedos, pudiendo incrementar la potencia del gesto si con el brazo extendido se realiza un movimiento de semirrotación del antebrazo en sincronía con la respiración.Se irradia energía centrífuga por la extremidad de los dedos índice y mayor cuando las palmas de las manos rotan o giran sobre la muñeca desde el interior hacia el exterior.Se irradia energía centrípeta a través de las manos cuando las palmas rotan o giran del exterior al interior.En cuanto a la aplicación práctica del ki en Aikido, merece tenerse en cuenta la enseñanza de uno de los más destacados expertos en el tema, el maestro Koichi Tohei, que nos brinda estas magníficas pautas:Ki wo neruUnificar el cuerpo y la mente para captar esta energía mediante la respiración y conducirla hasta el hara, desde donde fluirá a todo el organismo. No es una sugestión ingenua, sino un acto de visualización consciente cuyos efectos y resultados son palpables.Ki ga nukeruSignifica perder el ki o no recibirlo con normalidad. Ocurre cuando se abandona la concentración en el hara o sé está bajo los efectos de emociones negativas (preocupaciones, mal humor, temor, etc.).Ki wo kiruSignifica interrumpir el ki. Cuándo interviene la mente razonadora, los deseos o los impulsos intempestivos, el flujo del ki se interrumpe y disminuye su poder. Cuando los miembros del cuerpo están rígidos a causa del miedo, el nerviosismo, etc., los canales de recepción se obstruyen, la vitalidad decrece y los movimientos son torpes y pesados.Ki wo totoneruUna buena recepción e irradiación del ki (flujo) exige la observación de estos requisitos:
– La postura erguida del cuerpo, ya se esté de pie o sentado.- El tono muscular general semirrelajado.- La concentración de la mente en el hara.- La respiración abdominal lenta y profunda.- La mente en estado receptivo (capaz de visualizar).- La armonía con uno mismo (calma y paz).
Ki no nagareLa corriente del ki que nace en el hara y se materializa en trayectorias circulares o espirales al infinito, haciendo que el ki fluya al exterior de manera ininterrumpida, ayudado por la visualización mental, en un intercambio continuo: “dar lo que se recibe para volver a recibir y dar…”.Ki wo dasuSignifica proyectar el ki al exterior constantemente, para evitar ser influenciado por el del oponente. Así mismo hay que evitar que nuestro ki “choque” con el del adversario, eliminando toda oposición.Ki musubiEs el proceso de unificación de! propio ki con el del oponente, en el espacio y en el tiempo, excluyendo todo espíritu de oposición.Kokyu ryokuSignifica crear, incrementar o disponer de la mayor energía posible gracias al empleo correcto de la respiración y de las estructuras corporales.No cabe duda alguna de que estas pautas constituyen una base de aplicación y conocimiento valioso para el aikidoka, que en su búsqueda del “talismán milagroso”, corre el riesgo de extraviarse tras conceptos abstractos que no llevan a ninguna parte.