LA ULTIMA PRUEBA

LA ULTIMA PRUEBA

A veces, la “última” prueba nos la ponen nuestros propios compañeros, mas que nuestro profesor.

Saigo Takamori fue uno de los grandes guerreros del siglo XIX, para terminar el reinado Tokugawa y reestablecer al emperador Meiji al poder. De joven, él era un ayudante de un poderosos señor feudal de la provincia de Satsuma, y mostraba gran talento, valor y habilidad en artes marciales. Esto, por supuesto, causó celos muchos entre sus compañeros y decidieron ponerlo a prueba para comprobar su valor. Este recibió la orden de servir té a su señor, Saigo procedió a recorrer el largo pasillo del castillo para llevarle la bebida de la tarde a su señor. Este portaba una bandeja pequeña respetuosamente por encima de su cabeza.
Por supuesto, el té fue servido como siempre en el tazón de té favorito de su señor, una preciosa antigüedad de China conocida como “ojo del cielo”.Repentinamente, los otros ayudantes esperaban en una esquina oscura para abalanzarse sobre Saigo con el fin de que este caiga el tazón de té, se rompa y por consiguiente poner en un gran apuro a Saigo. ¡Cuando los otros ayudantes saltaron sobre él, Saigo se movió tranquilamente al borde del pasillo, dejo lentamente el tazón de té y la bandeja en un lugar seguro, se incorporó, he hizo frente a sus opositores, diciendo “muchachos usted me han sorprendió! Bien ahora luchemos!