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Reflexiones personales sobre el camino del Budo

Espada Japonesa

Historia

Un Samurai era fácilmente reconocible en las calles por portar visiblemente dos espadas, una larga, la Katana (de 60 a 90 cm), usada en las luchas en locales amplios, y una menor, llamada Wakisashi (de 30 a 60 cm), para espacios cerrados (castillos, bosques). Daisho es el nombre dado a este conjunto, y representaba el status máximo de los Samurais, simbolizando, por ser prerrogativa exclusiva de la clase, el orgullo del guerrero.
Había una tercer arma, el Tanto, una especie de puñal fino y con un sólo filo que se llevaba escondido y era usado sólo en caso de emergencia.

 

La historia de la Katana está ligada a la historia del Japón y al desarrollo de las técnicas de lucha. Su denominación cambia con el período histórico al que pertenecen:

1. Jokoto, desde el año 795
2. Koto (espadas antiguas) 795-1596
3. Shinto (espadas nuevas) 1596-1624
4. Gendaito (espadas contemporáneas) 1876-1953

1. Jokoto
Durante el período Jokoto (800 d.C.), las espadas usadas eran rectas, con filo simple (Chokuto) o doble (Ken) y pobremente templadas. No había un diseño patrón y eran atadas a la cintura por medio de cuerdas. Evidencias históricas sugieren que eran hechas por artesanos chinos y coreanos que trabajaban en Japón.

2. Koto
A partir del período Heian (794-1185), aparece el término Nipponto o Nihonto, que significa “espada japonesa” (Nippon=Japón, to=espada). Un cambio en el estilo de la lucha creó la necesidad de alterar el diseño. El eje de la guerra pasó a ser la caballería y las espadas, en consonancia, se tornaron largas y curvas, con una base más larga y fuerte y una punta muy fina. Las espadas de esta época son llamadas Tachi.

En este período, las inscripciones en las espadas solían tener motivos budistas, demostrando el fuerte lazo con la religión y la filosofía.
Por esta época fue creado característico método de forjar logrando una superficie extremadamente dura y un núcleo más blando.

El período Kamakura (1185-1333), con Japón bajo el dominio de la clase guerrera, fue considerado la época de oro de la espada japonesa. Muchas espadas consideradas tesoro nacional fueron producidas en este período.

La Katana (la clásica arma de los Samurais) surgió en el período Muromachi (1333-1568). Con los feudos en guerra, los ejércitos crecían y los soldados a caballo se tornaban más raros y la fuerza principal venía de los soldados que combatían a pie. Variando su largo entre 60 y 90 cm y con una hoja de ancho uniforme, las katanas eran más fáciles de cargar y se las podía desenvainar más rápido.

3. Shinto
Período Edo
. Comienza el gobierno de Tokugawa y, a pesar de que las armas de fuego ya forman parte del armamento de los ejércitos, las espadas siguen siendo producidas, y con un refinamiento y calidad superiores, con materia prima más accesible, gracias a la experiencia de los artesanos armeros que ahora viajaban con los ejércitos. Las espadas de este período son conocidas como espadas nuevas.

Esta fase fue corta pues, con la unificación interna del Japón, fue instituida una ley prohibiendo la portación de espadas por parte de los Samurais. Se sumó a esto la inflación y la caída en la calidad del acero producido, lo que hizo caer también la calidad de las espadas.

4. Gendaito
Las espadas hechas a partir de la era Meiji son llamadas espadas modernas o Gendaito. Se las fabricó, en su mayor parte, para los oficiales japoneses y para su uso en el ceremonial público.
A pesar de poseer la misma forma que una espada tradicional, no mantienen ciertas características que hacen de las espadas anteriores al período Meiji piezas artesanales inigualables y, además, las Gendaito se fabrican con acero industrial, no con el acero obtenido del modo tradicional.

Características Técnicas de una Espada Japonesa

A diferencia de Occidente, el alto grado de perfeccionamiento que alcanzaron las espadas durante el período feudal japonés provocó que la espada se convirtiera no en un mera arma, sino en toda una ciencia. Las espadas europeas o españolas apenas distinguían entre hoja, guarda y empuñadura, pero los espaderos japoneses desarrollaron un complejo proceso de fabricación que implicaba dar la misma importancia  a cada uno de los puntos de que se componía la hoja.

La espada tradicional japonesa, tanto en la hoja como en su funda, responde a un completo vocabulario que pretende sintetizar todos y cada uno de los elementos de la misma. Esto sirve para un doble fin: ajustar la fabricación de la espada a una serie de técnicas artesanas que respeten esta antigua nomenclatura y proporcionar las claves para una identificación y autenticación de la espada.

LA HOJA DE LA ESPADA (NAKAGO)

Por todo ello, toda espada que se precie de ser de calidad exige el cumplimiento de una serie de trámites que requieren una descripción detallada de todos los rasgos y características de la hoja y su soporte. Se trata de un detallado examen denominado kantei y cuya ejecución se  realiza conforme unas pautas recogidas en obras como “To-Ken Kantei Dokuhon” del  maestro Nagayama Kokan. El proceso de kantei comprende una completa evaluación de la espada siguiendo una secuencia precisa sobre cada una de las partes de la misma:

“…Examina cada parte cuidadosamente en el siguiente orden: forma general  de la espada (sugata), longitud (ha watari), curvatura (sori), el estrechamiento de la hoja desde la punta hasta la base (funbari), el estilo de la punta (kissaki), el tipo de contrafilo (mune), el grosor de la hoja (kasane), el modelado de la hoja (niku dori) y los tallados (horimono). Estos elementos normalmente reflejan los efectos del paso del tiempo sobre la espada”.

“……..Conforme los examinadores ganan experiencia, tienden a mostrar mayor interés en la superficie afilada (jigane), en el resto de la superficie  de la hoja (jihada) y en el dibujo de la línea de templado (hamon), sin finalizar hasta observar la forma de nuevo. Si no se aprecia esto, no se puede esperar un profundo examen de la espada”.

“Para apreciar las superficies de la espada, tome la hoja frente a usted y sosténgala en posición horizontal por debajo de sus ojos. Observando la superficie afilada (jigane) y la no afilada (jihada) con una luz directa que proyecte el brillo sobre éstas, debería ser capaz de examinar ambas más fácilmente si sujeta la hoja con cualquier paño de seda (fukusa) o papel japonés de textura suave. Para examinar la línea de templado, acerque la hoja hacia la luz. Los principiantes suelen confundir el brillo propio del esmaltado final de la hoja (hadori) con dicha línea de templado. No resulta complicado visualizar la forma de la línea, sus marcas a lo largo de la hoja o las propiedades metálicas y cristalinas (los denominados katahari, que se agrupan entre nie, nioi, utsuri) cuando se refleja la luz en la posición citada”.

“No se puede examinar una hoja en puedas condiciones sin una iluminación apropiada. La mejor para observar el hamon es la procedente de una bombilla, ya que la luz fluorescente no resulta la más indicada para esta operación”.
“Cada hamon contiene una fascinante y gran variedad de señales, muestra fehacientemente los rasgos propios de su escuela, exhibiendo respectivamente las técnicas de su forjador y sus características propias. Durante esta fase advierta con cuidado la presencia del yakidashi (parte inicial del hamon que se encuentra con el final de la parte afilada de la hoja o ha machi) y de zonas desgastadas en el contrafilo (mune yaki).”
“Se dice que la forja de la zona templada de la punta de la hoja (boshi) es la parte más complicada en toda técnica espadera, puesto que se asocia con el rostro de un ser humano. Se suele afirmar que es un reflejo del herrero que fabrica la espada,  por lo que resulta adecuado sumarla al juicio general de la espada…….”

 

“……..La espiga de la hoja (nakago) es un punto también importante. La forma de su punta (nakago jiri), las marcas en forma de lima sobre su superficie (yasurime), el agujero de la espiga (mekugi ana) así como las tonalidades del óxido deben ser inspeccionadas minuciosamente si presentan alguna muesca o señal. Nunca pula o abrillante la espiga puesto que la misma nos puede proporcionar pistas para determinar la antigüedad de la espada”.

LA VAINA Y LA EMPUÑADURA (SAYA TO TSUKA)

La hoja constituye la parte más importante y respetada de la espada, lo que no quita que el resto no lo sea.  Sin embargo, el soporte o funda de la misma también tiene importantes repercusiones: no sólo protege la espada, sino que también identifica a su portador y determina su posición social o relevancia militar.  Es preciso por tanto hacer hincapié en algunos de sus elementos fundamentales:
En primer lugar, nos encontramos con la vaina de la espada (saya), que comienza en la punta (kojiri) termina con una boca donde se introduce la hoja (koiguchi). Para asegurar la vaina y permitir la colocación de la espada en el fajín del guerrero (obi) se utiliza un cordel de seda o algodón (sageo) que anudado de forma concreta (existen variaciones en función de la categoría o clan del bushi) cumple con dicha función. Al conjunto anudado y preparado para ser sujetado por el usuario se le denomina kurikata.

 

El nexo entre las diferentes partes del soporte de la hoja se encuentran la guarda (tsuba) que impide que el usuario pueda cortarse con la hoja al empuñar la espada. Para permitir un ajuste perfecto de la espada en la vaina y evitar que se salga de la misma se coloca una arandela o espaciador (seppa) actúa a modo de cierre.

Finalmente, el soporte de la espada consta de una empuñadura (tsuka) que separa la hoja de la espiga y que se recubre (same) hasta la culata o extremo (kashira) y proteger así la mano. La empuñadura tiene además un cuello (fuchi), así como un remache especial (mekugi) que permite la unión del agujero de la hoja (mekugi ana) con la empuñadura. Los restantes elementos forman parte de un conjunto de estricta función decorativa, entre los que figuran los ornamentos propios del clan, del espadero o del portador (menuki) y el trenzado característico de hilo o cuero a lo largo de la empuñadura (ito). Con el paso del tiempo, las espadas más modernas incluyeron nuevos elementos que no forman parte de la espada tradicional, como la colocación de una argolla en la culata (sarute) o en la boca de la vaina (obi-tori).

ADVERTENCIA: Parte de este artículo constituye una traducción y adaptación del contenido de  las páginas que se relacionan a continuación. Todos los derechos reservados para sus autores. Más información en:

http:// home.earthlink.net/~steinrl/nihonto.htm
(© Richard Stein, 1995, 1996, 1997, 1998, 1999, 2000, 2001, 2002)

www.meiboku.demon.co.uk/
(© Alan Quinn, 1996, 1997, 1998, 1999, 2000)

 


Tipos de Hojas

Partes de la Tsuka

Partes del Tachi

 

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